2012 Año internacional del Cooperativismo

El 18 de diciembre de 2009, en la 64º Reunión General, la ONU declaró el 2012 como el Año Internacional de las Cooperativas, siendo esta resolución uno de los mayores reconocimientos al movimiento cooperativo como factor importante de desarrollo social y económico, ya que promueve la más alta participación posible en el desarrollo económico y social de las personas, en los países desarrollados y en vías de desarrollo y en particular contribuyen a la erradicación de la pobreza.

El papel protagónico de las cooperativas durante este 2012 es un reconocimiento a la tarea diaria que llevan adelante millones de personas en todo el mundo, quienes eligieron asociarse para desarrollar de manera mancomunada diferentes proyectos, emprendimientos y/o satisfacer distintas necesidades primordiales que el sistema lucrativo no pudo o no quiso resolver. De modo que en un mundo en crisis, signado por el estancamiento que registran las principales economías, el cooperativismo se presenta como una alternativa de organización económica y social viable, sobre todo su impacto en la reducción de la pobreza, en la creación de empleo donde aspectos como la solidaridad, la ayuda mutua, la integración y la organización colectiva adquieren cada vez más vital importancia.

Es justamente la economía solidaria, cuya visión y práctica reivindican el desarrollo personal y comunitario, el instrumento que millones de habitantes del planeta eligen como herramienta de transformación social y justicia.

Las cooperativas ofrecen tres grandes fortalezas en un contexto económico tan difícil como el actual: impulsan una distribución equitativa de la riqueza, otorgan una importancia decisiva al capital humano y poseen un carácter democrático, tanto en la participación empresarial como en la toma de decisiones.

El lema propuesto por la ONU en esta oportunidad es “Las empresas cooperativas ayudan a construir un mundo mejor” lo que plantea un desafío a las entidades de la economía social y tiene tres objetivos principales: crear mayor conciencia en la sociedad sobre la incidencia de las cooperativas en el desarrollo económico y social, fomentar la constitución y el crecimiento de las organizaciones solidarias -compuestas por personas e instituciones- para abordar sus necesidades económicas mutuas a través de un modelo de gestión democrático y participativo, y alentar a los gobiernos y organismos reguladores a implementar políticas, leyes y normativas que favorezcan su incremento y desempeño
Según palabras del Embajador especial de la FAO para las Cooperativas en América Latina y el Caribe y ex-ministro de Agricultura del Presidente, Luiz Inácio Lula da Silva, Roberto Rodrigues, en el acto de celebración del Año Internacional del Cooperativismo en Chile señaló que “ el cooperativismo es el mejor aliado de los gobiernos democráticos para la paz y es uno de los movimientos sociales más grandes del planeta con cuatro mil millones de personas involucradas en todo el mundo de manera directa o indirecta.”

Para graficar el vasto alcance de las cooperativas en la región, Benítez explicó que existen 22 mil cooperativas en América Latina, involucrando cerca de 20 millones de personas. Sólo en Argentina, cerca de un tercio de la producción agroindustrial pasa por cooperativas “Quisiéramos rescatar a las cooperativas como un mecanismo competitivo capaz de estar en los mercados de manera importante y exitosa, con un modelo de inclusión social, permitiendo una agricultura que considera a las familias y al desarrollo de la comunidad”, agregó el titular de la FAO en la región.

La FAO destacó la importancia de las políticas públicas para el desarrollo del cooperativismo, el cual hace una enorme contribución a la inclusión de los pequeños productores y la agricultura familiar a cadenas de valor.

En este sentido, la FAO planteó que las cooperativas fortalecen a las comunidades al empoderar a sus miembros. Asimismo, fomentan la seguridad alimentaria e incrementan las oportunidades para los pequeños productores agrícolas del mundo entero y de la región en particular.

También la Organización Internacional del Trabajo- OIT- se expresa al respecto en un comunicado “las cooperativas tienen un papel fundamental en la promoción del desarrollo socioeconómico de cientos de millones de personas en todo el mundo, especialmente en tiempos de crisis”.

Pauline Green, la primera mujer presidenta de la Alianza Cooperativa Internacional (ACI) dijo “El Año Internacional del Cooperativismo, es un acontecimiento que llega en un buen momento y que pone de manifiesto un profundo conocimiento del movimiento cooperativo”, . “El modelo cooperativo es la mejor opción y ofrece las bases para conseguir una forma más sostenible de hacer negocios en relación con el modelo capitalista tradicional que ahora está en entredicho. Lo que diferencia este modelo de otros es que todas las cooperativas, ya sean de pequeños agricultores o una gran cooperativa de consumo, comparten los valores de democracia, solidaridad, equidad, autoayuda y autorresponsabilidad, creando negocios que ofrecen más bienestar en oposición a la maximización de beneficios en provecho de unos pocos”.

Más allá de todo lo planteado en esta resolución, creemos que este año 2012 debería servir para que más personas, organizaciones e instituciones apostaran por proyectos cooperativos que planteen un modelo económico diferente al que nos ha sumido en la actual crisis que padecemos, un modelo que ponga en el centro de su actividad a las personas y no al capital, un modelo que trabaje por una distribución justa de los recursos y por el cuidado del medio ambiente. En los ecosistemas de montañas , por el aislamiento de sus comunidades, esperamos que sirva para poner en valor el modelo cooperativo como alternativa transformadora de los actuales modelos productivos y económicos donde el cooperativismo sirve para modificar las estructuras económica-sociales del mundo por sus propios medios para construir mejores sociedades.

Como la resolución también invita a todos los gobiernos a crear más ayudas para el crecimiento del cooperativismo, esperamos que se asuma el desafío de facilitar recursos para alentar, fomentar y facilitar el establecimiento y el desarrollo de las cooperativas; y también tomar medidas que implementen o promuevan la investigación, el intercambio de buenas prácticas, capacitación, asistencia técnica y fomento de la capacidad de las cooperativas. El sistema educativo debería ser una caja de resonancia para fomentar los valores del espíritu del cooperativismo y su influencia en la sociedad.

Adela Alvarez- Humberto Nadal
Ecosalud Tucumán- Argentina
Año 2012

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