El modelo económico de Macri y sus consecuencias sociales

ideal junio 2016IDEAL/CTA Instituto de Estudios de América Latina. Conferencia abierta. Recopilación de las intervenciones (Junio de 2016)

Está muy claro lo que pasa
Arnaldo Bocco

Buenas noches, les agradezco realmente la invitación. Estuve hace poco en una reunión muy interesante, donde analizamos en aquella ocasión la visita del presidente Obama y qué había dejado en su paso por la Argentina.

El tema del libre comercio, y los aspectos vinculados a la forma en que la Argentina está encarando su política económica internacional, a mi juicio son muy simples. En realidad, meterse en los intersticios de poder significa una mirada cuidadosa de los pasos que se van dando. Pero este gobierno es bastante transparente en su brutalidad y la exhibe con toda comodidad en cualquiera de los campos y además, es un gobierno que un día dice una cosa y al día siguiente dice otra. No se irrita, no se conmueve con sus giros de 180º en lapsos cortos, en horas. Lo hemos visto hoy con los decretos de miembros del Poder Ejecutivo Nacional, o en la provincia de Buenos Aires respecto a los antecedentes y la transparencia de las declaraciones juradas de los funcionarios públicos.

El gobierno argentino tiene una posición interna y externa que es un espejo. La política que estamos viendo en materia económica internamente es muy grave y delicada a la luz de desarmar en apenas medio año, casi una construcción de mucho más de 12-13 años de gestión, que le tocó a varios gobiernos salir de la crisis de 2001.

En ese contexto el gobierno argentino tomó iniciativas en materia internacional precipitadas. El acuerdo con los fondos buitre fue un acuerdo precipitado, irresponsable, y sumamente caro Si se desanda el acuerdo firmado con los fondos buitres, nosotros le pagamos más de 1000 millones de dólares de sobreprecio, en función de la velocidad con que se quiso hacer el acuerdo. De esos 1000 millones, sólo en un día los compradores de los bonos ganaron 640 millones de dólares. Lo compraron a la mañana y lo vendieron el viernes a la tarde, según fue el procedimiento. Estamos en presencia de la gestión de un tipo de estado con funcionarios que no provienen de la esfera política, de la cual el grueso de los que estamos acá, diría la totalidad, venimos como experiencia de vida. La gente que integra el elenco de tomas de decisiones en el interior del Estado viene del mundo de las finanzas, de la empresa, de un mundo donde las transacciones son instantáneas, y vos podés cambiar una posición de un día para el otro, en la medida que puedas resolver en función de los intereses que estás representando en el asiento que estás ocupando.

Los hechos que se han visto en los últimos tiempos tienen vinculación con eso y cuando uno mira los acuerdos con relación, a cómo se devaluó en la Argentina, cómo se actuó frente a los seguros de cambio, que se hubiera podido haber actuado de otra manera y en particular la forma en que se fue produciendo en estos meses la apertura de la economía, es decir, un sistema de libre comercio que se va generando día a día, con gran impacto en ciertos sectores de la industria manufacturera. La forma en que se encaró la apertura.

La forma en que se levantaron las restricciones al comercio que teníamos, y no me estoy refiriendo a Guillermo Moreno, sino a la política industrial argentina; el golpe que están recibiendo sectores de la industria textil, la línea blanca, metalmecánica, autopartistas, algunas de neumáticos, sectores vinculados al calzado, donde hoy estamos, casi en los primeros cuatro meses de gestión, importando con este sistema de apertura, lo mismo que importaba la Argentina, en bienes producidos localmente, que antes tomaba en uno o dos años. En realidad estamos asistiendo a un proceso de apertura muy veloz. Éstos no son los 90, esto es la dictadura, esto es el modelo Martínez de Hoz.

El espejo con el cual se ilumina Prat Gay, el espejo con el cual se ilumina buena parte del establishment económico que integra el gobierno, va en un sentido muy distinto de lo que nosotros comúnmente decimos “una vuelta a los 90”. No lo es. En los 90 gobernaba el peronismo en una versión conservadora. Ahora gobierna el conservadurismo en su versión neoliberal conservadora, que es una cosa totalmente diferente, ni mejor ni peor, sencillamente que los pruritos institucionales que tiene son totalmente diferentes. Primer punto.

Segundo punto. La ética pública incorporada en la gestión de los funcionarios privados, que llegan al Estado, es totalmente distinta a la que determina la Constitución, la Ley de ética pública. Estamos viendo que se reescribe la ley de ética pública con decretos. Y eso tiene un impacto muy importante en la economía. Porque cuando el gobierno señala que va a abrir la economía, que va a dar pasos en un sentido de acercarse a los aliados internacionales tradicionales, que toma distancia con relación al Mercosur, que lo hace de manera zigzagueante, pero va camino a un distanciamiento con el Mercosur, que la situación internacional obviamente lo empuja en un camino que le resulta más fácil que en un contexto distinto, que si esto hubiera ocurrido años atrás. Este camino que va tomando, incluso nos distancia de los BRICS. Esta palabra está prácticamente excluida en los últimos tiempos. Al salir del vocabulario cotidiano de la política, quiere decir que la Argentina se alejó de los BRICS pero también los BRICS se alejaron de la Argentina. Aquí va un ejemplo muy importante que explica por qué los BRICS se alejaron de la Argentina.

Cuando el año pasado el gobierno de la República Popular China tomó decisiones muy relevantes con relación a un país emergente, que fue señalado como un aliado estratégico de la República Popular China y se planteó reabrir la línea de liquidez que tenía el Banco Central de China con el Banco Central de Argentina, por 11 mil millones de dólares, en ese swapp de moneda que habíamos construido en el año 2009 entre Argentina y China por 10 mil millones de dólares, en el primer caso, no se usaron esos fondos, lo dejamos vencer, volvimos a reabrirlo.

Recordemos que los chinos son muy ordenados en su política exterior, política estatal, recordemos que no son un país capitalista en su estado, en su partido, en su organización de toma de decisiones. Hay un Congreso, un partido, que define líneas estratégicas, no es “sanata” para los diarios internacionales. Es parte de la lógica con la cual se construyó esa sociedad tan avanzada. Cuando Argentina acepta el financiamiento para las centrales hidroeléctricas, que empezó a conversarse en el 2011 con mucha profundidad, el gobierno chino le dijo: “Bueno, esto va a estar analizado por nosotros, pero vamos a tener que revisar los presupuestos”. Se revisaron los presupuestos. A la Argentina le tomó un año y medio y China lo aprobó. Cuando lo aprobó, que era el gobierno de Cristina y el ministro Kicilloff, les dijo, hay un problema, nosotros le dimos un crédito a ustedes para la construcción del Belgrano Cargas y ustedes no lo usaron, así que yo mal puedo darte un crédito para las centrales hidroeléctricas en Santa Cruz, si no usan la plata del Belgrano Cargas. Por fortuna, nosotros tenemos quien nos disciplina en este sentido.

La segunda cosa que hicieron es que cuando se aceptó el crédito para el Belgrano Cargas, se puso en marcha, y se empezó a cerrar el acuerdo con los contratos, siempre en el gobierno de Cristina, para el cierre del financiamiento de las centrales hidroeléctricas, el gobierno chino dijo: “Mirá, como yo no tengo confianza en lo que viene en la Argentina, vamos a hacer una cosa, vamos a incluir una cláusula de cross default. Si no me pagan en determinadas condiciones se cae todo el acuerdo internacional que tenemos.Por supuesto que Argentina dijo, no, esto no va. Entonces si no va esto, no va el financiamiento.

Vino el nuevo gobierno. Para decirlo en lenguaje de potrero, el nuevo gobierno se comió el alambrado. Fue Macri a decirle a Xi Jinping, en la reunión de Washington, que duró 30 minutos, y para quienes están en la diplomacia, saben que una reunión de 30 minutos en una reunión internacional y con traducción significa 15, Xi Jinping le dijo: “Perdón, nosotros le vamos a aplicar la cláusula de cross default porque ustedes quieren levantar la concesión de esas dos centrales nucleares. Si ustedes no llevan adelante la obra, y están en todo su derecho de hacerlo, pero se les cae toda la cooperación. Me tienen que devolver la plata del swapp con los bancos centrales, se corta el financiamiento privado”. Nos comprábamos un adversario gigantesco. La fuente mía es el gobierno chino, que trabaja en la Argentina. Es quien controla todos los proyectos chinos, porque no tienen interlocutor en el Estado.

Además de negociadores privados, quienes llevan adelante la política del Estado, son funcionarios que no están ni siquiera preparados en la lectura de los contratos que tienen que salir a defender internacionalmente cuando tienen que negociar, mal te puede representar un presidente que va a hablar con un presidente de la segunda, tercera potencia del mundo, la primera en producto bruto, próximamente, cuando tu presidente no tiene idea lo que tiene firmado con la primera potencia del mundo que te está entregando los recursos que te entrega. Si ante un acontecimiento de ese tipo, donde un presidente se reúne dos horas con su canciller, se reúne dos horas con su secretario de relaciones económicas internacionales y lo preparan para la reunión, que es mínimo. La persona va sin esa formación tan elemental, imagínense ustedes la velocidad con que Macri actuó.

Yo tenía información de que Argentina ya estaba participando en este Acuerdo del Pacífico, tenía un miembro observador de la diplomacia argentina. Ellos, parafraseando al maestro Sábato, son de la clase de personas, que las palabras les abren el camino al pensamiento. Primero hablan y después piensan qué van a hacer.

La sumatoria de hechos nos llevan inexorablemente a un alineamiento de esta naturaleza. Probablemente la velocidad de acercamiento va a estar determinada por la prudencia que tenga Uruguay, que creo estaba más apresurado hace unos años y hoy empezó a mirar con cierta sospecha la actitud de la Argentina, gobierna el Frente Amplio, quieren seguir gobernando, quieren seguir teniendo control del Estado, no lo van a hacer de manera irresponsable. Y la situación de Brasil, que es un partido que no se sabe cómo va a terminar. A medida que pasan los días se va verificando que hay funcionarios del propio gobierno de Temer que están transitoriamente en posiciones que, cuando se va corriendo el telón y se va descubriendo quiénes son las personas incorporadas en posición de altísimo nivel de ejercicio de poder político, tienen posiciones de insostenibilidad en el largo plazo, por lo tanto es un final abierto y eso genera una situación que la Argentina no puede eludir porque es un país muy relevante para nuestra economía.

El punto está en la complementariedad de nuestras economías. Más allá de lo que opine el gobierno, Macri, Cambiemos, Lilita Carrió, con el tema de acercarse al Pacífico, que será una iniciativa internacional, yo entiendo y una fuerte presión, hay una parte del acuerdo que no prosperó en el pasado, porque el gran deseo que tienen las empresas europeas, es venir a ganar licitaciones de nuestros estados. Y el paraguas protector es el 35% de protección arancelaria que tienen nuestros estados en el Mercosur, lo cual hace imposible que compitan en la provisión de insumos críticos para el sector industrial, en la provisión de monedas impresas o papel moneda, que siempre se presentaban, ellos perdían todas las licitaciones, porque terminaban ganando firmas argentinas o Chile que tenía un acuerdo especial con Argentina, o Brasil que ganaba la provisión de papel moneda, porque la Argentina no podía con la Casa de la Moneda, no podía completar la cantidad de requerimientos de moneda. Estamos hablando de contratos muy importantes. Y así pasa con la provisión de sistemas informáticos, con una cantidad de licitaciones que todos los años lleva el Estado con un tamaño tremendamente importante, imagínense el estado brasileño y eso implica una decisión muy importante.

Yo creo que el gobierno, si fuera por sí mismo avanzaría en ese proceso. Ahora, en el tema del Mercosur, hemos tenido un retroceso muy importante en los últimos años y en particular en el último año. Se nos cayó muy fuerte el nivel de exportaciones, las manufacturas de origen industrial cayeron casi un 70, 80 %, con lo cual nosotros estamos exportando mucha materia prima o productos de origen agropecuario. El mercado se ha retraído fundamentalmente, ha caído el nivel de exportaciones de la industria automotriz, somos mucho más deficitarios, y cayendo el PBI por tercer año consecutivo en Brasil, nuestra posibilidad se ha invertido. Cayendo el PBI, Brasil exporta más a la Argentina, que lo que nosotros exportamos a Brasil, por lo tanto nosotros vendemos menos autos a Brasil y ellos venden más autos en la Argentina.

El tema de la concentración del ingreso jugó a parar la importación de coches, porque antiguamente cuando la distribución del ingreso era más progresiva, el común de las familias argentinas, iba por autos más baratos y esos coches se producen en Brasil; hoy el que tiene mayor poder adquisitivo, es el auto más caro, que también es importado, pero no es el que complica la balanza comercial del complejo automotriz con Brasil. Estando en crisis esa situación, estando sin resolver la situación del Mercosur, y habiendo incluido en el gobierno de Temer, a un personaje muy anti Mercosur, sutilmente, al estilo brasilero, como es el caso de José Serra, que es un representante de la Federación Industrial de San Pablo, anti Mercosur, estamos hablando del conglomerado industrial más grande de América Latina, Serra vino a la Argentina, a plantear que había que empezar a mirar en conjunto el ingreso al Acuerdo del Pacífico. Y además vino para buscar apoyo, en un sentido más amplio, de un acuerdo de libre comercio con Estados Unidos, cosa que la Argentina, entiendo por la fragilidad que tiene el planteo de Serra, porque él vino buscando el apoyo a su candidatura a presidente y Argentina no se lo dio, entiendo que la visita fue frustrada, pero estamos ante un clima, con un tipo de movimiento en la controversia que estamos siguiendo con Brasil, bastante complicada a pesar que Argentina ha hecho todo el esfuerzo del mundo por alinearse con los golpistas y tener una posición proclive a sostener el gobierno de Temer, que poco le agrega a la Argentina, pero le agrega mucho al alineamiento de Argentina con otras fuerzas internacionales.

Los riesgos del acuerdo de libre comercio es que va a caer la ocupación, en los sectores de más alta calidad; Argentina va a ser tomador de precio en productos industriales. Es muy difícil que la Argentina tenga una apertura que lo favorezca en inversiones de carácter industrial. Hoy no hay inversiones industriales que lleguen a la Argentina, aun con lo que el gobierno está ofreciendo al sector privado. No hay ninguna probabilidad de ingreso, porque la Argentina perdió el mercado latinoamericano de exportaciones de productos de valor agregado mediano alto y tiene una balanza comercial deficitaria. En estos meses ha tenido un poquito de acercamiento. La balanza comercial estaría en 0 pero el año va a terminar con un déficit comercial externo importante. Además el gobierno va a tener balanza de pagos con salida de capitales, porque los primeros cuatro meses del año la Argentina tuvo casi 5000 millones de salida de capitales en un período donde la estructuración de la política macroeconómica con una tasa de interés con un 34, 35% promedio y un tipo de cambio revaluado, de 16 pasó a 14, el gran negocio es la especulación financiera, entonces la totalidad de los capitales que están ingresando a la Argentina son los que vienen al sistema financiero.

Esa bicicleta, nos está generando cada mes una tasa de rentabilidad, una renta financiera equivalente a lo que ese capital gana en un año. Cuando se instala la renta financiera, la renta viene precisamente por eso, gana el 2, 3% mensual, cuando en el mundo ese mismo capital, gana el 3% anual. Decir 3% es hablar de cifras muy importantes. Si está colocado en bonos del Tesoro, seguramente va a cobrar la mitad.

Estamos en una etapa de desestructuración. Entiendo que Macri va a buscar el ingreso a la Alianza del Pacífico para buscar definir un perfil de asociación con sectores que todavía no están muy claros. El triunfo de Pedro Pablo Kuczynski en Perú, quien es el máximo representante del capital financiero norteamericano, no en Latinoamérica, sino en la región. Es uno de los grandes jugadores del sistema de Wall Street en América Latina. Va a jugar un papel importante y va a potenciar. No es de los presidentes que tuvo hasta aquí Perú, va a jugar un papel mucho más relevante, va a equilibrar el papel de Chile. Va a ser un concitador de ingresos de capitales a Perú, muy relevante, va a convertir en un atractivo, porque evidentemente Macri va a querer competir con esos sectores. Va a querer ser más neoliberal que ellos. El punto va a ser dónde se para este proceso de alineamiento internacional con las fuerzas políticas.

Pasa un poco lo que pasa internamente. En el ámbito en el cual cada uno de nosotros nos movemos, sea en el movimiento obrero, sectores sociales, organizaciones políticas, compañeros que están en el Congreso, en representación de intereses muy concretos en la sociedad, ya tenemos que ir cerrando el diagnóstico. Está muy claro lo que pasa. Creo que la sociedad en unos 30, 60 días, nos va a preguntar qué hacemos ante esta situación. Puedo señalar estas tarifas son impagables, para la sociedad, para el pequeño empresario, para las cooperativas, para cualquier sector son impagables, aun para los ricos, pero ante la apertura de la economía, ante un sistema de desindustrialización muy fuerte que se produciendo, ante una situación muy seria de concentración de ingresos, un retroceso del empleo productivo, un manoseo de la clase trabajadora como a la que estamos asistiendo, en hechos muy puntuales, pero que se extrapolan rápidamente, porque a medida que la crisis se hace mayor la respuesta del gobierno va a ser igual. Ante un ministro de Trabajo, que no tiene la más mínima formación elemental para entender el derecho laboral, ni como la Constitución protege el trabajo en la Argentina, ni cómo es el funcionamiento de incorporación de los que están fuera del mercado de trabajo y necesitan ser pasados como trabajadores formales, ante actores de esa magnitud, la sociedad va a girar en 90 grados en un lapso relativamente corto, se va a poner ante la sociedad política, ante la clase dirigente y le va a decir “¿qué hacemos en estas circunstancias?”

No es un chiste, porque el pensamiento neoliberal tiene un costado bastante sofisticado de pensamiento, que habla de la economía de la felicidad, y hace bastante tiempo que vienen trabajando los académicos el tema de la economía de la felicidad. Macri, en ese sentido es analfabeto, pero es audaz, porque al pautarlo todos los días cuando le dicen: “Mirá, hoy vas a tener que hablar de esto”, entre Ravi Shankar, y alguno que le acumula alguna información adicionada, le da el tema de la economía de la felicidad. En inglés se llama “well being” es un campo de la Academia, muy importante, que trabaja la economía de la felicidad. Yo también quiero una economía de la felicidad, lo que sucede es que la economía de la felicidad, como la entendemos nosotros, en el campo popular y nacional, es radicalmente opuesta.

Para mí felicidad no es una persona que, como pasa en los países avanzados, el Estado está proclive a ver cómo sostiene el seguro de desempleo, o cómo en definitiva integra renta mundial para distribuirla localmente y tener menos conflicto con su clase trabajadora local, como pasa en las grandes potencias.

Para mí, la felicidad es tener en la Argentina más industrias, más trabajo, más independencia, no más dependencia, es reformar el sistema financiero. La Argentina tiene 15 entidades bancarias que regulan el 85% del crédito, tres de las cuales más grandes son estatales. Ocho bancos se disputan un mercado cartelizado con el cual ganan miles de millones de dólares anualmente. Este mismo país, con empresas transnacionales con Frondizi tuvo 1000 entidades bancarias, de las cuales casi el 80% eran de la economía solidaria porque eran cooperativas de crédito, reguladas por el Banco Central.

Prestemos atención porque hay que armar una agenda importante en materia internacional y en materia local. Tengo claro que al mundo a través del mercado de capitales se le abrió un mercado de negocios en la Argentina que no lo esperaba, y también hay que ser muy fuertes porque con la reforma que viene en la tema previsional, viene incorporado un proceso lento o veloz, de vuelta a la privatización de la seguridad social. El primer paso será decirle a los gerentes de empresas, de bancos, a los directivos del sector privado, seguí aportando a la seguridad social y vamos a tener sistemas regulados para los altos salarios, como eran las AFJP que tengan un seguro, un sistema de capitalización, que les pueda completar la jubilación que el Estado les puede pagar.

Pero si las condiciones son las que nosotros estamos viendo hoy, es probable que las finanzas públicas no tengan los recursos que ellos creen que tienen que tener y pasemos nuevamente a un proceso de privatización. Eso lo van a ir midiendo con la conducta de la sociedad. Me parece que es realmente importante lo que se puede hacer en un plan alternativo para nuestro país. Cómo defendemos el sistema industrial en la Argentina, cómo defendemos la modernización de los servicios, la reforma fiscal, que es algo fundamental, no porque la vaya a aplicar el ministro actual de Finanzas o Hacienda en la Argentina, sino porque nosotros tenemos que construir un poder a partir de esas grandes demandas que la Argentina tiene que resolver en un lapso corto y porque además en el 2017 tenemos elecciones.

No vamos a ganar votos criticando las cosas malas que está haciendo el gobierno, sino cómo encararíamos nosotros la salida del lugar horrible en el cual nos arrojó y también se incluye la agenda internacional en ese sentido insisto con un tema. Reformar el sistema financiero en la Argentina es ir al núcleo duro del poder histórico de la renta en la Argentina. La renta en la Argentina comenzó en el sector agrario y se transmitió a toda la sociedad, entonces esta sociedad tiene un incentivo por ganar más dinero que la ganancia capitalista, que no se ve en otros países del mundo, porque tiene el incentivo de que en la Argentina hay posiciones, dadas por posición monopólica, dadas por ciertos monopolios con control de determinada clase de mercados y otras que son derivadas de la renta financiera que es la que acumula tanto del sistema bancario como del mercado financiero en su conjunto. El mercado de capitales y quienes intervienen fuera del sistema bancario.

Digo esto porque si la Argentina avanzara en procesos de reforma fiscal, financiera, industrial como lo estoy planteando en grandes trazos, volvemos a reconstruir centralidad a una oferta política diferente. Nos podemos parar ante el Mercosur de manera diferente, nos podemos parar para dialogar con los países de Unasur, en otro sentido, y no para los próximos días, es para años hacia adelante. Si la Argentina deja avanzar este proceso, como lo que está pasando con el tema de blanqueo de capitales, o como le llaman técnicamente a la exteriorización de capitales. No hay debate en la Argentina, está todo el mundo parado, esperando, porque la derecha fue muy hábil al estructurar una oferta legislativa, donde puso un mascarón de proa, que son los jubilados, y atrás vienen todas las reformas estructurales que son las más complicadas. Si yo lo miro como economista, el blanqueo lo va a terminar apoyando buena parte de la sociedad política, si no lo aclaramos, porque hay mucha gente que tiene declarado pesos pero compró dólares en el mercado ilegal. Tienen necesidad de exteriorizar la tenencia de dólares, o la tenencia de los activos que sean, un departamento, que lo puso a nombre de un primo. Es casi inevitable y ellos se montaron en el sentido común y en los acuerdos de la OCDE. Supuestamente han hablado con el Banco Central y en el exterior con los banqueros de Suiza. Les han dicho, estas 4040 cuentas del HSBC hay que cerrarlas, salvo que ellos ingresen esos recursos a la Argentina, han hablado con otros sectores en Estados Unidos. Hay un proceso de intercambio e información que van a apretar a gente que tiene recursos fuera de la Argentina.

Estamos violando todas las normas éticas en nombre de los jubilados. Hay que ser prudente con los cálculos. Se habla entre 20, 40 mil 60 mil millones de dólares. Gente muy sensata que dice se pueden llegar a blanquear 50, 60, 70 mil millones de dólares.

El blanqueo más exitoso lo hizo el kirchnerismo. 4 mil millones de dólares el primer blanqueo; 2500 millones el segundo de Kicilloff. Históricamente, el que lo precede es el de Tacchi, en la época de Menem, de 3 mil millones de dolares. Si se blanquea más cantidad de dinero que ingresa a la Argentina, una cosa es el que ingresa y otro es el que queda afuera y termina pagando el impuesto localmente. Van a dejar el dinero depositado en un país, llámese Estados Unidos, Inglaterra, Singapur, o en cualquier mercado local, el brasileño sin ir más lejos. Ese blanqueo tiene incentivos fuertes, tiene gravámenes del 0% para la construcción. Y 0% para la energía no renovable.

Ustedes saben que Greenpeace es un fuerte jugador en la Secretaría de Energía, financiada por Shell. Con el tema de energía renovable hay una inmensa cantidad de fondos que están empezando a observar el tema de las posibilidades de invertir en la Argentina. Nosotros que pertenecemos a otro espacio, que tenemos otra mirada de la realidad, con otras prioridades, cuando vienen estos temas hay que discutirlos con toda la profundidad del mundo, porque detrás de una buena medida, como es la de las energías renovables, probablemente atrás, hay un conjunto de grandes negocios que manejan solamente dos o tres personas, y es parte de una negociación del gobierno con ciertos sectores inversores internacionales, a los cuales les están abriendo la puerta en nombre de un argentino que está blanqueando plata para comprar un molinito que después va a generar dos o tres megas de electricidad en una ciudad de la Patagonia. Con esto quiero decir es un momento muy complicado. Pero también es un momento muy desafiante para nosotros.

Nosotros necesitamos que el movimiento obrero tenga otro Huerta Grande. Necesitamos que el movimiento obrero tenga un programa de gobierno en la Argentina. Porque si el movimiento obrero no tiene un programa, los empresarios argentinos no van a tener un programa. Porque los empresarios argentinos, como diría la gente de izquierda, no tiene un proyecto para sí en este país. Son parte de un esquema general. Son muy fluctuantes. Este país no tiene una burguesía consolidada, no está ramificada, no tiene ingreso y tiene una titularidad y un proyecto alternativo.

El tema internacional es un disparador importante porque la apertura de la economía va a traer un crecimiento de la desocupación. La medición de agosto nos va a dar sorpresas. El nivel de concentración de ingresos se va a hacer más complicado, el ingreso de las mineras, del sector agrícola va a crecer y cuando despertemos a construir el programa, corremos el riesgo de que el camino que tendremos que recorrer será más largo que si empezamos hoy a construir una oferta de estas características. Acumular más en términos sociales y en términos propositivos

Edgardo Depetri

La verdad que nosotros veníamos imaginando estas charlas referidas al libre
comercio. Hicimos una con los compañeros en el Sindicato de Farmacia, lo
que hacen es de alguna manera enriquecer el debate necesario. Si bien, en el
movimiento obrero, los sectores populares, los sectores político sociales
queremos representar los intereses de los trabajadores y del pueblo argentino
estamos muy tomados por la coyuntura y las necesidades más elementales
que plantean los compañeros, más urgentes como son los despidos, la
discusión salarial, el convenio, el tarifazo, el retiro del Estado en la obra
pública, vivienda, cloacas. Todos los temas de la crisis social que obliga a la
militancia popular a tomar más la cuestión reivindicativa, en este momento.

Pero el planteo del macrismo instalado como política pública, como gestión de gobierno; el cambio de paradigma, de modelo, lo definimos, como una tercera etapa de control de los grupos económicos del Estado y la lógica que se impone nuevamente, es la de restituir el mercado como el orden que va a definir el modelo de país, desde lo productivo, social.

Así como el golpe de 1976, con Martínez de Hoz, fue un punto de control de los grupos sobre el Estado y empezó a cambiar el modelo que nosotros defendemos, que es el de industrialización. La industrialización como el camino hacia la distribución del ingreso, porque la principal forma de distribuir el ingreso es el trabajo. La sociedad del trabajo. En esta idea que nosotros siempre planteamos desde el peronismo, el movimiento nacional y popular, el espacio más amplio de la construcción colectiva y la sociedad misma imagina que es posible tener una sociedad del trabajo. Todos tenemos derecho a tener trabajo.

Y debemos tender ese puente colectivo, entre aquel proceso de industrialización que vivió el país y que se expresó con fortaleza hasta el 55 y luego se fue desarmando. Con el golpe del 76 se inicia el camino para desarmar aquel modelo de Perón, el industrial, y aparece el primer control de parte del poder económico, que no solamente vino a matar, a asesinar a los compañeros, empujarlos al exilio, con la represión, la muerte y la tortura, sino que comenzó a abrir la puerta a la teoría del mercado financiero. En ese momento, con el endeudamiento, desarmaba las bases centrales del modelo industrial.

El modelo industrial que nosotros defendemos, es uno de buenos salarios, con convenios colectivos. Si hay salarios bien pagos hay más producción, más horas de trabajo. En ese modelo industrial aparece una cuestión, y por eso el macrismo, la dictadura o el menemismo o en el kirchnerismo, aparece la discusión del rol del Estado. Esta concepción de un Estado que interviene en la oferta del mercado y en esa pelea de intereses entre los trabajadores y el capital. Hoy hay una brutal embestida mundial del capital contra los trabajadores. Se trata de maximizar ganancias, es el sector financiero, el industrial, agrario, o multimediático.

Hoy marcharon miles de periodistas, de trabajadores de prensa, porque también los medios son constructores de ese sentido común nuevo de desarmar el modelo industrial y armar el modelo agrícola ganadero exportador de materias primas, donde viró desde la dictadura que fue financiera, luego viró a los servicios con el menemismo. En el proceso de desindustrialización y de entrega del menemismo, se pone el acento en lo financiero y en los servicios y se avanza en el proceso de desindustrialización. Pero al mismo tiempo se pone en discusión el rol del Estado. El rol de la política. Cómo interviene a favor de los grupos económicos, de los sectores más concentrados y cómo va favoreciendo la concentración, la extranjerización y desarma el país industrial. Nosotros lo enfrentamos antes del 2005 en Mar del Plata.

Hoy, el libre mercado de Malcorra es exactamente lo mismo o un planteo similar a la apertura del proceso del Alca, del Tratado de Libre Comercio de las Américas, donde nosotros, incluso en el 2001, cuando se nombraba a Cavallo Ministro de Economía, De la Rúa estaba en Canadá, diciendo que la Argentina iba a ser sede del Acuerdo del libre comercio en Mar del Plata, el movimiento obrero hacía su primer paro general contra el ALCA y no solamente lo hacíamos en la Argentina. Lo hacíamos con la CUT de Brasil, la CUT de Bolivia, el PIT-CNT de Uruguay, y decíamos no a lo que iba a significar una anexión definitiva de la Argentina a la pretensión imperial. Incluso esto que dicen de instalar una base militar en Ushuaia, el acuerdo ya estaba resuelto en Chubut y en la triple frontera, (Argentina, Paraguay, Brasil), en Misiones, para controlar el tema del agua potable, los ríos de agua dulce, y la otra gas petróleo, como dos lugares de control, agua y petróleo, que son resortes estratégicos para Estados Unidos.

Está muy bien instalado y es necesario el debate sobre lo que viene, porque está claro que el macrismo vuelve a restituir el paradigma del modelo para la Argentina y América Latina, que es el mercado controlando el sistema, el orden político, sindical, económico, social y cultural. No es casualidad, se da esta crisis, incluso en el FPV, en los sectores populares, incluso en el sector empresario se da toda una discusión, los intelectuales, o los gobiernos que están tomando partido.

En ese sentido, a nosotros nos parece que en estos 5 meses la brutalidad del macrismo se expresa en que no tuvieron ningún empacho en endeudar a la Argentina en 25 mil millones de dólares. Le dieron salida a un sector, que es el financiero, el camino es la financiación y al mismo tiempo, la quita a las

retenciones a la soja y a las mineras. En definitiva el modelo a imponer es un modelo agrario, exportador de materia prima. La Argentina puede competir en el mundo y llegar a exportar 150, 200 millones de toneladas de alimentos. Si hay condiciones de financiamiento y se lo impulsa, si hoy alimentamos 400 millones, podemos alimentar a 800 millones. Argentina puede alimentar hasta 1000 millones de personas.

Con el corrimiento de la frontera agrícola, con la tecnificación, con todo este proceso de aumento de la productividad, relacionado con el tema del avance tecnológico y me parece que por eso hay todo un planteo y la diferencia de los 90, incluso la del 2001. Por supuesto que durante la dictadura las condiciones eran más complejas, por el tema de las violaciones a los derechos humanostraducidas en secuestros, torturas, desapariciones. En los 90 el terror era a la desocupación, con Alfonsín fue la inflación, siempre utilizaron el terror, con el objetivo de paralizar la sociedad. De hecho, nosotros con el menemismo tardamos cuatro años para llenar la Plaza de Mayo.

Me parece que hoy está la disputa de los dos modelos. Francia está parandopor el tema de la flexibilización laboral. Si en Francia están parando por una definición del estado, del capital, que no tiene otra manera de disputar, con los norteamericanos, con la unidad de Europa, con Alemania, la guerra que tienen con Estados Unidos, en la pelea con China. Es decir, en esa pelea global, no ven otra forma de flexibilizar y poner condiciones de precariedad laboral para maximizar ganancias a las empresas. Aquí se reinstala de nuevo la discusión sobre los dos países que están en pugna; los dos tipos de sociedad están en debate y nosotros debemos analizar cómo nos paramos en la disputa, quienes representamos a determinados sectores de la sociedad, en este caso, los trabajadores, con un rol fundamental.

Y no fue casual la derrota política, en términos parlamentarios, y la derrota social que tuvo el macrismo, viene del movimiento obrero con la Ley Antidespidos por un lado y con más de 350 mil trabajadores que marcharon y cuestionaron. Incluso sectores sindicales que hablaban de dar más tiempo al gobierno, sin embargo cuando fueron al parlamento, pudieron transformar este tema. Porque el problema es la caída del empleo. Esto se produce como consecuencia de las políticas de importación del gobierno, sobre todo en el sector industrial. Por ejemplo, la importación de 30000 heladeras, que significa toda la producción del año pasado, forma parte de esas cosas “grossas” que pasan.

Lo que hoy plantea el gobierno Nacional al movimiento sindical es un escándalo total. Más que el aumento a los jubilados, que cuando comenzás a ver el articulado se nota más que va a terminar beneficiando a 300 mil jubilados, de los cuales 150 mil tienen juicio con sentencia firme; 300 mil juicios más que podrían salir a favor. No hay un número. No sabemos si serán 500 mil, 800 mil, 1 millón. Es una ley, donde ni siquiera se sabe a qué cantidad de jubilados beneficiará. Por lo tanto, es muy claro que la intención, es blanquear dinero.

Nosotros estamos planteando ir a la discusión y sacar el tema del Fondo de Sustentabilidad. Igualmente con el tema de la pensión, sacarlo. Porque si nosotros lo avalamos estaríamos terminando con el sistema público, de reparto y solidario. Estaríamos en la misma ley consagrando otro sistema que lleva un poco al tema de las pensiones, en función de las AFJP, de una cuenta individual, y nosotros queremos seguir sosteniendo el sistema previsional actual.

La brutalidad del macrismo que se está derrumbando, no digo en capacidad electoral o en el consenso en la sociedad. Se derrumban respecto a poder explicitar esa política, y que esa política no sea enfrentada, incluso por sectores pro Macri. Porque así como el movimiento sindical marchó con sectores pro Macri y le hizo el paro y la movilización, en el Parlamento, la última discusión que tuvimos por la Ley Antidespidos, la posición del FPV arrastró también al massismo, que hizo todas unas piruetas, pero terminó votando la ley con nosotros.

Creo que hay un camino parecido, con el tema de la ley previsional, que ellos dicen para pagar a los jubilados, pero en realidad está el blanqueo como la cuestión principal. Cuando nosotros podemos tener iniciativa y podemos mostrar que el significado de la brutalidad y la mentira, porque este gobierno dice una cosa y hace otra todo el tiempo. Habla del pago a los jubilados, y luego termina siendo el blanqueo más escandaloso.

La discusión que se viene tiene que ser un tema de agenda del movimiento obrero. Debemos plantear el tema de las políticas del libre comercio y del alineamiento incondicional que está llevando a cabo Mauricio Macri con la lógica de Estados Unidos y que está avanzando no solamente en nuestro país, sino en la mayoría de los países de América Latina.

Luego de la derrota del No al Alca en Mar del Plata, Estados Unidos preparó una estrategia para disputarnos a nosotros ese No al Alca; esa construcción del Mercosur que hicimos; esa Unasur, esa Celac. Pero Estados Unidos siguió trabajando, ofreciendo como lo hizo con Chile y el tratado de libre comercio, con los peruanos, con los colombianos y se fue dando una estrategia política, electoral, con toda América del Sur, con herramientas muy poderosas, por eso las dificultades.

El tema económico es uno, no es que los grupos económicos no lo hicieron antes. Pero estaban Néstor y Cristina defendiendo. El estado jugaba para nuestro lado. Más allá de lo que no hicimos, las que hicimos mal, la embestida de ellos con la devaluación de la moneda, con el tema de las tarifas, los salarios, tirarte a la baja los convenios colectivos de trabajo, las corridas bancarias, la guerra gaucha con el tema del precio de los alimentos y el tema de las retenciones. Siempre lo hicieron. Ahora tienen el control total del aparato del Estado, son empresarios conduciendo el aparato del Estado. Incluso los diputados nacionales.

Massot, es hijo del dueño del diario la Nueva Provincia, que justificaba el golpe militar, parte de los grupos de tareas que secuestraban compañeras y compañeros; Triacca padre, colaboracionista de la dictadura, no se lo paso a los hijos, pero son esto. Aranguren trabajó 50 años, tiene 13 millones de pesos en acciones en Shell, cómo va a defender los intereses nacionales del carbón, ni hablar, desarrollar carbón a 3300 kilómetros. El diputado nacional de Greenpeace, Villalonga, a la Comisión de Energía, a todas las empresas multinacionales, que andan con el negocio de la energía eólica. Los que expusieron ahí son fondos buitres. Nosotros nos levantamos, nos fuimos. Los diputados radicales se quedaron a que les explicaran la importancia de las inversiones en el sector energético con la energía eólica.

Tienen un plan muy claro. Es volver a instalar la lógica del mercado como el ordenador de la política, de la economía, de la sociedad, del movimiento obrero, la cultura. Los que vayan ahí van a tener legitimidad, espacio, lo van a poder explicar por TN, le van a dar legalidad y sentido a ese modelo. Nosotros tomando tres o cuatro temas, sobre el modelo productivo nuestro, el modelo de acumulación, de distribución del ingreso, cuáles son las herramientas, el rol del Estado, la participación popular, el protagonismo, adónde invertimos más nuestro esfuerzo, nuestra militancia, nuestra organización, cómo construimos esa unidad, vamos a poder construir una alternativa diferente.

En este año nos queda mucho por trabajar, no es mirar lo electoral, sino acumular más en términos sociales y en términos pro-positivos. Vamos a defender el sistema previsional, el negocio escandaloso que eran las AFJP.

Que los ministros de este gobierno vienen de ahí. Que hicieron negocio con el Estado. Que era un curro de los bancos. Que muchos dirigentes sindicales estuvieron con las AFJP. Vamos a dar el debate. Debemos pararnos y votaremos en contra. Tendremos una posición de no acompañar esto y tener nuestro dictamen en minoría. Tratando que nos acompañe Massa. No se trata solamente de testimoniar sino pararlo. Construir consenso con esos sectores, hasta donde nos dé, también es importante para no estar solos en el testimonialismo, que es bueno, pero si perdemos todas las votaciones, el mensaje hacia la sociedad nos debilita.

Es el camino que nosotros vemos. Pensamos que debemos sistematizar esto y poder armarlo. Cómo trabajamos esto. El tema financiero, el tema productivo, lo de la industrialización, el rol del estado, la salud, lo previsional, el piso de un programa que va a tener mucho de lo que hicimos y cómo construimos para avanzar en las cosas que nos faltan.

Más allá de la crisis de América Latina, de la situación difícil que están pasando en otros países con gobiernos de quienes hemos sido y somos amigos, también hay que hacer un esfuerzo para seguir manteniendo el debate de la política internacional. Es bueno el tema de tratar lo de Malcorra, y también convoquemos a los compañeros a construir una perspectiva latinoamericana, a pesar que no estén los gobiernos, va a tener vitalidad en la resistencia y en lo acumulado de tantos años de haber gobernado, crecido y estar mejor.

Estamos mejor que en los 90 y el 2001. Si tardamos cinco años en llenarle la Plaza a Menem en los 90, y ahora ya metimos un millón y medio de personas.

La marcha de ATE y la CTA el 24 de febrero; el 13 de abril con Cristina; el 29 de abril con el movimiento obrero; la marcha de las universidades; el comodorazo, casi todo el pueblo; más de 40 mil personas en la marcha de las dos CTA. Están dadas todas las condiciones para desde esa unidad avanzar un poco más.

La gran tarea que tenemos hoy es construir la alianza que permita convocar

Hugo Yasky

Buenas noches, compañeras y compañeros. Creo que lo que escuché de Arnaldo y lo que plantea Edgardo, es lo que estamos discutiendo todos los días nosotros.

Hoy hay un gobierno que representa a la clase dominante de la Argentina, como quizá no lo haya representado ningún otro. Creo que es un gobierno que expresa el proyecto, el viejo proyecto de la clase dominante argentina que tiene que ver con esa vinculación subordinada a las políticas del imperio.

Creo que como nunca tratan de reinstalar el viejo proyecto del “patio trasero” en América Latina. Para ello, como nunca van a tratar de reavivar los conflictos entre nuestras naciones y sobre todo, poniendo en la mira a aquéllas que todavía tienen gobiernos populares y democráticos. Hay una carrera alocada de la burguesía brasileña y nuestra clase dominante para ver quién se incrusta primero en los brazos de Estados Unidos de Norteamérica, del Fondo Monetario; en parte, el frenesí de los golpistas brasileros tiene que ver también con una cuenta de reloj, que tiene que ver no solamente con el tiempo que les lleve destituir a Dilma, sino con la carrera para tratar de ser los primeros que se ofrezcan en el continente como herederos de esa política de gendarme regional que tuvo en su momento Brasil.

Pero como se dijo ya, venimos de un proceso en el que hubo crecimiento de los sectores populares, opino lo mismo que Edgardo, no pasaron en vano 13 años de batallas que ganó el campo popular, en Argentina y en América Latina, no fueron en vano, no es lo mismo, como estamos ahora, que en el 2001, ni es lo mismo como estábamos en los 90. Esto explica que la marcha más grande contra el golpe militar haya sido la última; que la marcha más grande de la comunidad universitaria, haya sido la última; que el acto más grande que hayamos podido hacer las centrales de trabajadores haya sido la última; la más grande de la CTA haya sido la última y que se haya podido hacer un acto con una muchedumbre en un horario, un día, lugar, que si nos hubiésemos puesto a discutir, nadie hubiese dicho, a las 7 de la mañana, bajo la lluvia en Comodoro Py, sin embargo hubo una multitud.

Hay algo por abajo que bulle. También hay una orfandad política enorme, se siente, se palpa. El movimiento social sale a pelear, casi como esos boxeadores que saben por instinto que tiene que salir y pegarle al que tiene enfrente porque sino lo van a triturar. Salimos a pelear de esa manera, casi instintivamente, sabiendo que en la pelea, en términos políticos estamos huérfanos, con un movimiento sindical, en el cual una parte de él todavía no termina de decidir dónde se para en esta nueva realidad de un gobierno de empresarios que detestan al sindicalismo, que no lo termina de digerir.

Y nosotros creemos, sin embargo, porque lo necesitamos, en la unidad del movimiento sindical. Fíjense ustedes que hemos puesto en un marco para dejarlo para los que vengan luego de nosotros, que algún día lo desempolven, ese acto de la CGT y la CTA, que para nosotros fue un hecho importante, porque permitió expresar esa unidad. Necesitamos salir a pelear. Si estos tipos ganan la elección dentro de cuatro años vamos a tener un serio problema no nosotros, sino las generaciones futuras de este país y va a costar mucho levantar cabeza.

Tenemos que tratar de derrotar el proyecto del gobierno de Macri. Debemos lograr que no haya segundo mandato y eso para nosotros es clave. Para ello es imprescindible que haya movilización popular. Si no hay lucha social, si no hay pueblo organizado en la calle, no existe la manera de trabar la maquinaria del ajuste.

La gran tarea que tenemos hoy es construir la alianza que permita convocar. Estoy convencido de que hay condiciones para que si los sectores populares entienden a qué se los convoca y creen en quienes convocan, nuestro pueblo gane la calle. El tema es que debemos construir la articulación para empezar a enfrentar a este gobierno, que cuenta con los medios de comunicación, con todo el poder que nosotros ya sabemos que tiene y con el paraguas de los yankees y los europeos, a pesar de que no sé si van a traer dinero a la Argentina, porque los capitalistas no funcionan con los parámetros que funcionamos nosotros, que seríamos capaces de poner el cuerpo para ir a bancar a un gobierno popular en otra parte del mundo, ni el propio Macri lo haría, por eso tiene la guita en Panamá, o en Las Bahamas, o en los dos lugares.

Creo que ésa es la tarea, pero tampoco debemos avanzar a tontas y a locas. Hay tiempos. Yo entiendo que fue muy importante el acto del 29 de abril. Cuando fuimos a discutir la ley antidespidos, pudimos hacer la reunión con la Pastoral Social. Cosas que salieron bien y pudimos llegar hasta la votación de la ley, fue una pequeña victoria, que hubiese sido una gran derrota, en términos políticos, de no haber podido siquiera hacer el acto que hicimos en Plaza de Mayo. Porque si este tipo vetaba la ley como la vetó, diciendo simplemente: “Obvio que la voy a vetar”. El argumento era la palabra obvio, como la pronuncian los de Barrio Norte. Y creo que fue importante. Fueron 40, 50 mil compañeros, si hubiésemos convocado todas las centrales, seguramente hubiera sido un acto mucho más importante al que hicimos el 29 de abril. No tengo dudas, porque si nosotros solos, juntamos 40 mil, 50 mil personas, en un día tan jodido como fue el 2 de junio. Es el tiempo que hay que tratar de ganar construyendo lo que nosotros, más o menos hemos aprendido en distintos momentos de la historia, que es la resistencia social.

Creo que es el momento de resistencia social, porque el ajuste va a ser hasta donde nosotros lo dejemos. El ajuste va a llegar hasta donde el campo popular sea capaz de ponerle límite. Ésa es la lógica de ellos y ésa debe ser la lógica nuestra. No es que ellos van a parar un día y van a decir: “No, está bien hasta acá, no sigamos hundiendo el bisturí”, porque si tocan el hueso y sienten que además pueden seguir, te cortan el hueso. Ningún problema. Con la lógica de volver a ser un país “normal”. Porque si en el mundo la gente se caga de hambre, lo normal es que en la Argentina, con más razones todavía porque si somos sudacas, peronistas, y hemos tenido el tino de votar gobiernos como los que hemos votado, nos tenemos que cagar más de hambre que el resto todavía. Y ese es el objetivo que se ha propuesta esta gente. Fuimos después a discutir el proyecto de ley de reforma del sistema jubilatorio en base a un proyecto que lo desfinancia a futuro y estaban sólo los jubilados.

De las centrales sindicales estuvimos nosotros solos. Es un problema que tenemos. Porque cuando vos tenés que ir a discutir un proyecto de blanqueo de capitales, que está pensado como lo denunció muy bien Basualdo, en los diez minutos que habló, pero realmente, la puso en el lugar que había que ponerla. Eso está pensado simplemente para blanquear la guita de todos los tipos que han especulado, que han evadido, que han delinquido contra el fisco, y no hay absolutamente ni media palabra de algo que tenga que ver con recursos para generar producción, para generar empleo. Y utilizan, como ya utilizaron a los jubilados, exactamente igual como cuando fue la ley de privatización de YPF, que era para los jubilados, para “nuestros abuelos”, para “los viejitos”, era la solución que se merecían, después de tantas décadas de abandono, las mismas mentiras que decían en aquella época, las dicen ahora. Parte de la construcción de un programa, tiene que ver con que, si vos sos sindicalista, quién te va a decir que no pidas un aumento de salario, si lo hacés más o menos con buenos modales, y no le jodés mucho la vida a las empresas, lo podés hacer; quién te va a negar que denuncies despidos. Pero otra cosa es cuando tenés que ir a discutir un proyecto de blanqueo de capitales, y tenés que ir a denunciar cuáles son los intereses que se están queriendo encubrir, a qué matriz de acumulación responde un proyecto como ése, que nos quiere llevar otra vez a la valorización financiera de Martínez de Hoz, y cuáles son los socios y los actores que están detrás del blanqueo, y por qué a un tipo que difunda los blanqueos, le querían meter un artículo en el que debía tener que pagar el mismo monto que denunciaba. Era tan ridículo Creo que son definiciones que en la medida que las podamos ir construyendo desde el movimiento sindical, el campo popular, van a ir sedimentando la idea de un programa de la clase trabajadora.

Ésa es la tarea que tenemos ahora. Pensamos para agosto ir dándole forma a la Marcha Federal. Vamos a tratar de juntar a todo el mundo que podamos, con la mayor amplitud, para que haya una multitud. La idea es construir actos por las provincias del país, porque es más fácil de abrir, levantar las empalizadas, que separan a la CTA y la CGT, en los territorios. Acá, una llamada de teléfono baja las banderas, en las provincias la cosa está más madura, la relación es distinta, hay más cercanía en lo horizontal y más lejanía en lo vertical.

Vamos a ir a construir en todas las provincias también con muchos sindicatos de la CGT y a esperar los tiempos en que podamos reanudar la unidad en la acción. Reivindicamos la unidad en la acción, vamos a construir en esa búsqueda, sabiendo que en algún punto si podemos coincidir para enfrentar a este gobierno tenemos que hacerlo y después más adelante discutiremos, porque cada uno deberá discutir su camino. Pero hoy, es la derrota de estos tipos la prioridad de todos los que no queremos resignarnos a perder las conquistas sociales de 13 años. Que no puedan instalarse en la Argentina 15 años porque nos va a costar mucho después remontar. Porque ellos quieren liquidar la pequeña y mediana empresa y generar un país factoría, con oportunidades para la timba financiera y exportación de comodities, y el daño que produce eso en términos sociales, ya lo conocimos y es muy difícil de remontar después. Es más fácil destruir que construir, entonces no hay que darle demasiado tiempo. Si somos capaces, sino por lo menos tenemos que intentar. Creo que podemos ser capaces de hacerlo.

Por eso la idea es una amplia articulación social para construir una marcha federal, si puede ser una marcha federal con paro nacional, con todas las centrales sindicales de la Argentina; con los movimientos sociales; los clubes de barrio; con la pequeña y mediana empresa, todos los que podamos convocar para seguir en el camino de la lucha contra el ajuste, los despidos, los tarifazos y la persecución a los militantes populares.

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